Más de 120 organizaciones de la sociedad civil europeas e internacionales han enviado una carta abierta a los líderes de la Unión Europea para exigir la cancelación de las negociaciones y de la aplicación del acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos, así como una reducción urgente de la dependencia europea de los combustibles fósiles estadounidenses.
La iniciativa llega tras los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, contra Venezuela y sus crecientes amenazas hacia otros países de América Latina y Groenlandia. Las organizaciones alertan de que estas actuaciones forman parte de una agenda imperialista impulsada por los combustibles fósiles y reclaman a la UE una respuesta firme y coherente con sus compromisos en materia de derechos humanos, derecho internacional y acción climática.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran Oil Change International, el Centro de Derecho Ambiental Internacional, Greenpeace Internacional, Urgewald, Amigos de la Tierra Europa y Estados Unidos, Conexiones Climáticas, la Coalición Europea por la Justicia Comercial, así como redes internacionales como Pax Christi International y la red EU-LAT.
La carta subraya que cada euro invertido en combustibles fósiles estadounidenses y cada proyecto financiado por empresas y bancos europeos en este sector contribuyen a fortalecer la agenda autoritaria de Trump y sus ambiciones imperiales en el extranjero. En este sentido, las organizaciones recuerdan que la UE se ha posicionado históricamente como defensora del derecho internacional, la democracia y la acción climática, y señalan que ahora debe demostrarlo con hechos, como ya hizo frente a la agresión de Rusia contra Ucrania.
Las organizaciones firmantes denuncian además que Trump está utilizando la amenaza de imponer aranceles económicamente devastadores para presionar a la UE a aceptar la importación de 750.000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses durante los próximos tres años. Según advierten, este acuerdo podría generar una nueva y peligrosa dependencia energética para Europa, debilitar la legislación climática y de derechos humanos de la UE y agravar la crisis climática.
Una mayor dependencia del gas natural licuado (GNL) estadounidense (caro y altamente contaminante) supondría también un aumento de los precios de la energía para los hogares europeos, en un contexto en el que uno de cada cuatro hogares en la UE ya no puede permitirse calentar, refrigerar o iluminar adecuadamente su vivienda.
En su llamamiento, las organizaciones exigen a la UE que adopte una postura valiente frente a la agenda fósil de Trump y defienda a las personas, el planeta y el Estado de derecho. En concreto, reclaman:
- Solidaridad con los países de América Latina amenazados por Estados Unidos y con las comunidades afectadas por políticas de carácter imperial, como en el caso de Venezuela.
- Solidaridad con Groenlandia y el respeto al derecho de su población a decidir libremente su futuro.
- La presentación de una moción en Naciones Unidas que condene las violaciones del derecho internacional por parte de Estados Unidos.
- La cancelación inmediata de las negociaciones y la aplicación del acuerdo comercial entre la UE y EE. UU.
- La renovación del Pacto Verde Europeo y el establecimiento de una hoja de ruta vinculante para la eliminación progresiva del gas fósil, en particular del GNL estadounidense.
- La rescisión ordenada de los contratos existentes y la paralización de nuevos contratos a largo plazo para la importación o financiación de GNL de EE. UU.
- La defensa y aplicación firme del Reglamento europeo sobre el metano, incluyendo las importaciones.
- El apoyo a la primera conferencia internacional sobre la Transición Justa para abandonar los combustibles fósiles, organizada por los gobiernos de Colombia y Países Bajos.
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